Posts tagged ‘San Carlos’

enero 25, 2012

Una chiva que simboliza huir de la violencia y regresar a la libertad, en San Carlos

Este vehículo hoy transporta materiales para apoyar a la población que regresa a sus parcelas.

Antes de poner en marcha el motor de la chiva, Jesús María Galvis desmontó primero la maleza que había crecido dentro del vehículo tras varios años de abandono.

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enero 24, 2012

Fallecen dos empleados de Isagen en un accidente de trabajo en San Carlos

Parque principal corregimiento El Jordán de San Carlos. / Foto: www.tareanet.edu.co

 

Como un accidente de trabajo, causado por la naturaleza, calificaron las autoridades del municipio de San Carlos, la muerte de dos empleados de la empresa ISAGEN.

Los dos trabajadores fueron sepultados por una avalancha de tierra cuando, realizan actividades cotidianas en el corregimiento El Jordán de ese municipio del Oriente de Antioquia.

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enero 18, 2012

Gobernación quiere replicar el modelo de retorno de desplazados aplicado en San Carlos

Video de: Teleantioquia Noticias.

enero 17, 2012

Gobernación y administración de San Carlos analizaron el programa de retorno al municipio

enero 7, 2012

Cuatro vías cerradas en el Oriente antioqueño para el puente de Reyes

Cuatro vías cerradas presenta la subregión del Oriente para el primer puente festivo del 2012. Otras tres más están con paso restringido.

Foto: archivo NOTICIAS ORIENTE ANTIOQUEÑO

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enero 6, 2012

María Patricia Giraldo es la primera mujer alcalde que tiene San Carlos en su historia

1708 sancarlitanos eligieron en las pasadas elecciones del 30 de octubre de 2011 a la primera alcadesa del municipio, quien considera al proceso de retorno a San Carlos como una de las prioridades  en su plan de gobierno.

María Patricia Giraldo y Francisco Javier Álvarez, mandatarios entrante y saliente de San Carlos, en la ceremonia de posesión.

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enero 6, 2012

Corregimiento Puerto Garza de San Carlos disfruta de sus Fiestas del Bocachico

Desde el 3 de enero y hasta el próximo lunes, puente de reyes, el corregimiento Puerto Garza de San Carlos también celebra sus tradicionales fiestas.


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enero 6, 2012

Capturada en San Carlos una mujer acusada de inducir niños y adolescentes a la pornografía

Como Hilda Pinzón Naranjo, de 45 años de edad, fue identificada la mujer acusada de inducir a menores de edad a la pornografía en el departamento de Santander y capturada por la Policía Antioquia en San Carlos.

Según el comandante de la Policía Antioquia, el coronel José Gerardo Acevedo, la mujer era solicitada por un juzgado de Vélez, Santander, que la investiga por cometer delitos relacionadas a la pornografía con menores de edad, en el año 2003.

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enero 4, 2012

San Carlos, ejemplo nacional de retorno de familias desplazadas

En San Carlos no sólo se está trabajando en la recuperación de la actividad económica del municipio. También se recompone el alma de su gente, surcada por todas las violencias a lo largo de los años.


 

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diciembre 28, 2011

San Carlos recibirá certificación como primer municipio colombiano libre de sospecha de minas antipersona

El municipio del Oriente antioqueño recibirá esta semana la certificación como primera población del país libre de sospechas de minas antipersonal. Destruyeron más de 500 artefactos explosivos en los últimos cuatro años.

Archivo | De las 438 víctimas reportadas este año (hasta noviembre), 132 civiles y 237 miembros de la Fuerza Pública quedaron heridos; mientras que 20 civiles y 49 uniformados murieron en el país por la acción de las minas antipersonal.

 

Más de 500 artefactos explosivos destruidos en los últimos cuatro años permitieron limpiar de estas trampas mortales trochas, caminos veredales, fincas y hasta escuelas minadas por guerrillas y paramilitares en San Carlos, que esta semana será reconocido por el Gobierno Nacional como el primer municipio de Colombia libre de sospechas de minas antipersonal.

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diciembre 21, 2011

Acto de reparación simbólica a 285 familias víctimas de la violencia en San Carlos

Panorámica zona urbana de San Carlos. // Foto: cortesía Administración Municipal de San Carlos.

Ayer miercoles en San Carlos, se realizó un evento de reparación simbólica con 285 familias que han retornado desde Medellín hasta ese municipio del Oriente antioqueño. 

Una de las actividades incluyó la Chiva-Museo del Retorno, en la que se exhibieron prendas de vestir, instrumentos para arar la tierra, fotografías, imágenes de santos, entre otros objetos, que fueron facilitadas por las familias que han regresado al municipio. 

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diciembre 14, 2011

CLOPAD de Alejandría mantiene monitoreo constante a los afluentes de la zona por alerta naranja

Después de que EPM advirtiera que la represa El Peñol – Guatapé, superó su capacidad y está rebosando, la Gobernación de Antioquia ordenó a varias poblaciones del oriente antioqueño, que activaran sus comités locales de emergencia y que hicieran monitoreo permanente de los niveles de los ríos.

El temor es simple: las aguas que salgan por los verteros irán a los ríos de la región y pueden aumentar el número de inundaciones y damnificados. Si ello ocurre, la primera población en riesgo es Alejandría, en donde hay monitoreo permanente del nivel del río Nare, como lo confirma el alcalde Oscar Ignacio Valencia.

Además de Alejandría, la alerta naranja cobija a las poblaciones de San Rafael y San Carlos. Pero no se descarta que sean más los municipios en alerta, dado que todas las represas que hay en Antioquia tienen superada su capacidad.

Tomado de: RCN Radio, http://bit.ly/uSkEMH
diciembre 5, 2011

La historia de Luis García, una sancarlitano que retornó a su recuerdo

La memoria, la reconciliación y el retorno que se tejen en este municipio del Oriente son un proceso que, para muchas víctimas, se anhela culminar con el encuentro de sus desaparecidos.

Intentó regresar a su finca pero no encontró el camino. La maleza, el miedo y la muerte le seguían en su intento por retornar. Durante seis meses ‘le dio vuelta’ al lugar abandonado hace 10 años y abrió de a pocos la trocha, trabajó durante el día y regresó a dormir a San Carlos o a Medellín.

Nadie en casa lo apoyó: primos, yernos y familiares muertos, dos desplazamientos que trajeron pobreza y humillación. Años de zozobra y de guerra. Lo de menos era la finca, sus cafetales, bestias y alegrías perdidas. Regresar era despertar los recuerdos y lidiar con ellos todas las noches.

Luis Eduardo García, 67 años, manos nudosas, machete y linterna al cinto, decidió retornar a su finca en San Carlos, oriente de Antioquia, pese a las advertencias de sus ocho hijos y de su propia esposa, quien no lo quiso acompañar a levantar lo que otros usurparon y entregaron al olvido.

Lo primero que encontró en la casa, cubierta por las ramas, fue su sombrero que estaba esperándolo para comenzar el jornal. Poco le quedaba de aguadeño porque curtido, empolvado y  doblado en sus puntas se convirtió en un bicorne -como el de Napoleón- pero al estilo campesino.

Durante varios meses no tuvo ninguna compañía en la finca. “Ni siquiera un perro con quien conversar ni un radiecito porque no tenía energía”. Pasaba semanas sin hablar con nadie y, en las noches, enfrentaba sus miedos cuando apagaba las velas y no había ningún guardián que latiera y avisara –como en otras épocas– que algo o alguien se acercaba.

Su primera compañía fueron las gallinas que, según él, le alegaban con su cacareo todos los días. Luego regresó la luz. La yuca, el plátano, los árboles frutales, el maíz y el fríjol también volvieron, de a pocos,  gracias a su trabajo. “Cuando haya harta comidita yo me voy para allá”, le dijo su esposa. ‘Don Luis’, como le dicen en el pueblo en memoria de un pasado que nunca volverá, ya completó un año de haber retornado a su finca.

Cicatrices de una violencia que no se olvida

– ¿Don Luis, y cómo van las guaguas?

– Eso por hay de vez en cuando se ven y siempre hay varias grandes como pa’ la cacería en estos días. ¿Y usted al final dónde está, vecina?

– Yo me quedé en Medellín, yo por aquí no vuelvo. Oiga, ¿y sí es cierto que por aquí andan desapareciendo gente? Es que a mí me han dicho muchos que San Carlos es una bomba de tiempo.

– Por aquí la gente se desaparece cuando se pone a jugar ‘escondidijo’. Respondió Luis con una sonrisa burlona que dejó ver sus calzas de amalgama.

Ahora, un sábado en el parque de San Carlos hace olvidar la guerra allí librada: vendedores de rifas con sus megáfonos, casas con las puertas abiertas, trabajadores de la panela organizándola para distribuirla. Sin embargo, basta con rodear la iglesia principal y caminar media cuadra para encontrar que ni siquiera en lo más superficial, las fachadas del pueblo, se ha borrado la huella de la violencia.

Aún permanecen en algunas de ellas letreros tímidamente borrados de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y de las ACCU (Autodefensas de Córdoba y Urabá), dos de los siete grupos ilegales que, según el Grupo de Memoria Histórica de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (CNRR), actuaron los últimos 30 años en este municipio.

Escuchar a las personas del pueblo es darse cuenta de que nadie estuvo a salvo mientras la violencia arrasó con todo. En el reciente informe de la CNRR sobre San Carlos no lograron determinar el número preciso de asesinados en las últimas tres décadas, aunque identificaron al menos 33 masacres, 156 desapariciones forzadas y 78 víctimas de minas antipersonal. Otro de los datos rescatados en el informe habla de 219 personas que murieron en masacres entre 1998 y 2005.

“Este mango y esta ceiba del parque han sido testigos de tanto dolor, de tantas muertes, de las ocasiones en las que sonaron las campanas porque estaban enterrando a la gente. Hoy es un momento sublime de la memoria, para vivir con tranquilidad el presente y ayudar a construir el futuro”, dijo la concejala Pastora Mira, una de las líderes del proceso de retorno y reconciliación en San Carlos.

Bajar al pueblo para vender y para huir

“Había días que uno bajaba al pueblo y se encontraba dos, ocho y hasta diez muertos. Hubo un día que se juntaron más de 15”, dijo Luis, quien llegó tarde el pasado sábado 26 de noviembre a la ceremonia de inauguración del Jardín de la Memoria, monumento en el parque de San Carlos que recordará a quienes murieron, desaparecieron, sufrieron algún tipo de violación a su honra y a aquellos que resistieron la violencia sin renunciar a su tierra.

Llegó embarrado, sin desayunar y tras hora y media de camino a pie. Era uno de las cientos de víctimas que se congregaron en el parque a recordar lo sucedido y a terminar simbólicamente el proceso entre las actuales alcaldías de San Carlos y Medellín, en el que ambas municipalidades impulsaron el retorno y sostenimiento de las personas, cerca de nueve mil que volvieron en los últimos años.

La ciudad que a Luis le dio la espalda durante su primer desplazamiento en los noventas, contribuyó a su regreso a la finca. “Salimos de por aquí por miedo a los que estaban llegando a la zona. Llegamos a Altos de Oriente, cerquita de Santa Elena, y construí una casa a la que le hice huerta de papas, maíz y fríjol. Los que me vendieron resultaron ser de la guerrilla. Un día llegó gente de la Alcaldía y nos sacó de allá, perdí como ocho millones de pesos”.

Después de la estafa, el regreso a la finca en San Carlos y el segundo desplazamiento, sus hijos consiguieron trabajo en Medellín. Luis no logró adecuarse a la ciudad y siempre mantuvo el anhelo de regresar. “Quisiera volver a tener la finca como la tenía, pero las fuerzas no me dan”. Ninguno de los hijos regresará a trabajar con él, aunque desde la distancia son quienes los sostienen.  “Ayer una hija me llamó y me ‘vació’: que no tenía nada que estar haciendo por aquí, que me fuera para Medellín que allá entre todos veíamos cómo vivir”.

Su esposa se va por temporadas para la capital. Él cada ocho días baja al pueblo a conseguir la comida que le falte o a llevar el plátano o la verdura que logra cosechar. La Alianza Medellín-San Carlos hizo unas mejoras a lo que quedaba de la finca pero resultaron incompletas: “Como la casa está tan lejos y es tan difícil el acceso de los materiales, no alcanzó el presupuesto. La mejora era de dos alcobas pero eso nada más quedó revocado por dentro y en obra negra, el agua se mete por las tejas de eternit. Yo voy a insistir a ver si me terminan el trabajo”.

De la finca de Luis no volverán a salir las 15 cargas de panela como sucedía en otros tiempos. Los 20 mil palos de café los mató la roya, del potrero no queda sino la herrumbre y tampoco hay marranos ni piscos como en el pasado. La casa que admiraban en la vereda Cañaveral es hoy un recuerdo a diario cultivado por él.

La memoria y los recuerdos son construidos por todos los sancarlitanos. Muchos de ellos escribieron o dibujaron su historia; otros decidieron regresar, rehacer su vida y perdonar sin olvido. Sin embargo, aún faltan personas por retornar. Como dice Pastora Mira, “las campanas, que tantas veces han sonado, están esperando el sepelio de los desaparecidos”, aquellos que aún no descansan y esperan ser encontrados bajo las minas, que aún faltan por explotar. 

“Que los baños sean públicos”: Luis Eduardo García

“Yo quiero hacer una denuncia aprovechando que usted es de la prensa. Un día yo venía para San Carlos de Medellín y tenía el pasaje justo pero estaba que me reventaba de ganas de ir al baño. Fui, pero valía 700 pesos entrar. Me fui para atrás de la terminal, para los baños de los conductores, pero un celador no me quiso dejar entrar. Yo le dije que si no me dejaba me tenía que orinar detrás de alguna llanta. Él respondió que si lo hacía llamaba a un policía para que me metiera a la cárcel. Yo lo hice y no me hizo nada. Sé que hay una ley que dice que en lugares públicos debe haber baños públicos entonces quiero criticar eso y pedir que cumplan la ley”.

 

Tomado de: Instituto Popular de Capacitación, http://bit.ly/rTdJ4e

 

diciembre 1, 2011

Iniciativas productivas de mujeres sancarlitanas recibieron apoyo económico y técnico

Cuarenta mujeres del municipio de San Carlos, en el oriente antioqueño, resultaron beneficiadas con apoyos económicos y de capacitación para sus iniciativas productivas.

Los proyectos que fueron apoyados son una microempresa de diseño y confección de bolsos, un salón de arte country y bordado líquido artesanal, y una comercializadora de joyas artesanales.

En las tres iniciativas se invirtieron 66 mil 100 millones de pesos, con recursos aportados por la Secretaría de Equidad de Género para las Mujeres de Antioquia, el municipio y la Asociación de Mujeres de San Carlos.

 

Tomado de: RCN Radio, http://bit.ly/rwMmDr

noviembre 28, 2011

Gobernación entrega obras de reconstrucción de puente que comunica a San Rafael y San Carlos

noviembre 26, 2011

Así se vivió el conflicto armado en San Carlos

Sus habitantes rompieron años de silencio y le contaron al grupo de Memoria Histórica cómo vivieron y resistieron la presencia de guerrilla y paramilitares.

En el municipio de San Carlos, Oriente antioqueño, la guerra fue implacable. Masacres, asesinatos selectivos, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales fueron, durante varios años, el pan de cada de sus habitantes, quienes poco a poco fueron abandonando el pueblo y buscando refugio en otras zonas del departamento y del país.

Ese pasado es doloroso y, por tal razón, quienes lo padecieron guardaron silencio por varios años, pero a través de un paciente trabajo de los investigadores del área de Memoria Histórica de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (Cnrr), lograron que muchos de los sancarlitanos hablaran de esas épocas duras de la confrontación entre guerrillas, paramilitares y Fuerza Pública, que forzaron la salida de por lo menos el 80% de la población.

Esas voces conforman el texto Memorias del éxodo de la guerra, investigación adelantada por un grupo de profesionales que se sumergieron en la historia de San Carlos que da cuenta de todo el horror que padecieron cientos de sus habitantes entre 1986 y el 2010, y cuyos resultados se presentaron en Medellín durante la Semana de la Memoria.

Pasado remoto

La construcción de varios megaproyectos energéticos en la subregión del Oriente antioqueño en la década del setenta generó en el municipio de San Carlos un movimiento social muy fuerte que defendió los intereses sociales y políticos del pueblo. Sin embargo, esas luchas generaron los primeros desplazamientos de sus habitantes, resultado de la compra de predios para la construcción de las centrales hidroeléctricas y de los primeros asesinatos selectivos realizados por el Eln y luego las Farc.

“Todos esos grupos cívicos que se habían formado se extinguieron, porque a todos estos líderes les tocó salir, pues, para preservar sus vidas. Al igual que a algunos concejales, eso allá fueron muchos conflictos pero, ¿por qué? Porque allá las riquezas del municipio son incalculables”, contó una de las fuentes consultadas por el grupo de Memoria Histórica.

Más adelante, llegarían las Autodefensas del Magdalena Medio y el MAS (Muerte a Secuestradores), que empezaron a disputarse el control de la zona con la guerrilla. Finalmente, en la década de 1990, hacen presencia las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu) con el Bloque Metro y, posteriormente, las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) con el Bloque Cacique Nutibara y el Bloque Héroes de Granada, grupos que se mantuvieron hasta cuando se realizaron los procesos de desmovilización, en 2003 y 2005 respectivamente.

La presencia de los grupos paramilitares disparó las cifras de homicidios, masacres, desapariciones y generó el desplazamiento de casi todos los pobladores del municipio. De las 74 veredas con las que cuenta el municipio, 30 fueron abandonas en su totalidad y más de 20 parcialmente, se consignó en el informe de Memoria Histórica.

“A cualquier hora del día. Eso se prendía a candela, este lado y el lado de allá. La guerrilla le quemaba el carro al que fuera y a los que viera así a distancia, a las 4, 6, 8, 10 cuadras. Nos tocó salir de una porque un grupo armado nos dijo que nosotros le estábamos colaborando a la guerrilla y que eso no lo iban a permitir, que nos iban a matar y que debíamos desocupar la vereda”, recuerda un hombre que luego de varios años de desplazamiento decidió volver a San Carlos.

Las cifras de atentados contra la población civil son alarmantes. Hubo por lo menos 33 masacres, se registraron 156 desapariciones forzadas y 78 personas fueron víctimas de las minas antipersonal.

Las acciones guerrilleras más frecuentes fueron los asesinatos selectivos, los secuestros, los daños a bienes civiles, los bloqueos de vías, las amenazas, la instalación de minas antipersonal y los sabotajes a la infraestructura eléctrica y vial. A partir del 2001 y hasta el 2004 empezaron a realizar masacres de las cuales se le atribuyen seis.

En 1998 aparecen los paramilitares en la región. Un año después le declararon la guerra a la población cuando afirmaron que por cada torre de energía que derribara la guerrilla, serán asesinados diez campesinos. Sus métodos no fueron diferentes a los empleados por la guerrilla. De las 33 masacres, los paramilitares cometieron 23, mataron a 206 personas y desaparecieron a 42.

Su centro de mando fue el famoso Hotel Punchiná, el más lujoso del municipio, de propiedad de Gabriel Puerta —extraditado por narcotráfico en mayo de 2009. Según el informe de Memoria Histórica, “este sitio sirvió como lugar de ajusticiamiento, torturas, violaciones, asesinatos y desapariciones. Por esta razón fue llamado años después La casita del terror. Allí se entrenaba y se impartían las órdenes; se citaba a la población y a los funcionarios públicos a rendir cuentas; se torturaba, asesinaba y se desaparecían los cuerpos de personas retenidas y señaladas como colaboradoras de la guerrilla”.

Pero los responsables de la tragedia humanitaria que vivió San Carlos durante más de 10 años no fueron sólo los grupos armados ilegales. El informe también consigna que sectores de la Fuerza Pública favorecieron el accionar de los grupos armados ilegales, particularmente de las Accu y Auc, al no combatirlos y omitir, en muchos casos, las denuncias y masacres ocurridas allí.

El testimonio de este hombre muestra lo que los campesinos pensaban en ese entonces: “en el 2003 el presidente Uribe ordenó que si tenían que sacar la población, la sacaran, pero que no quedará ni un guerrillero. Entonces al resto de población la sacó fue el Ejército. Mandaban escaleras (buses) a traer la gente, porque el que se quedara por allá es porque era guerrillero, y hay que darle, hay que matarlo”. En su afán por acabar con la guerrilla, el Ejército y la Policía cometieron errores y participaron del drama de la guerra.

Amor a la tierra

En agosto de 2002 llegaron a San Carlos 38 buses en caravana provenientes de Medellín. Ese mes empezó el retorno. Pese a las dificultades, consecuencia de la falta de dinero, los campos minados y el abandono de la tierra, los habitantes de este municipio antioqueño decidieron volver para quedarse definitivamente.

El regreso no fue fácil. Muchos afirmaron que desplazarse era más fácil que retornar. La precariedad de las condiciones que encontraron, la fragilidad del acompañamiento institucional y lo complicado de los procedimientos, hicieron este proceso más difícil.

Un hombre consultado por Memoria Histórica narró que “cuando uno se desplaza, todo el mundo es solidario, el vecino, el amigo, el familiar, el estado, las ONG, todo el mundo. Cuando usted retorna se encuentra solo y se tienen que cumplir unos requisitos para poder hacer ese retorno; cuando se desplaza no, basta con que sienta que la integridad personal, la vida está en peligro y que un grupo armado ilegal lo haya amenazado”.

Las dos principales razones por las que volvieron, según lo hallado por el área de Memoria Histórica, fueron el arraigo a la tierra y a la comunidad, y la necesidad. Según informes de la Alcaldía, a junio de 2011 se registraban alrededor de 9.000 personas y 2.700 familias retornadas.

El informe llama la atención frente al tema de las garantías de seguridad, de las pocas condiciones que tienen para generar ingresos que les permitan sobrevivir y las escasas posibilidades para la elaboración del duelo por la pérdida de sus seres queridos y de su lugar de origen.

En este sentido, se enumeran los enormes retos que tiene el Estado para garantizar un retorno de la población desplazada en condiciones dignas.  Se señalan los enormes costos políticos, morales, psicológicos, económicos y culturales dejados por la guerra y lo difícil que resulta la reconstrucción después de la devastación.

Un premio merecido

Las víctimas de San Carlos pasaron varios meses trabajando con el grupo de Memoria Histórica con el fin de reconstruir la historia del conflicto armado en su pueblo. Las iniciativas de retorno, de resistencia y de lucha por defender lo que les pertenecía no sólo fueron reconocidas en el informe que lanzó la Cnrr. La labor de la comunidad y del Municipio de San Carlos también fue premiada con el Premio Nacional de la Paz.

Este reconocimiento se da a los pobladores del municipio por el trabajo que han realizado para promover el retorno a San Carlos. Según la organización del Premio, “ante la incertidumbre y el desarraigo que produce vivir en una gran ciudad extraña, cientos han decidido retornar y organizarse para reconstruir su municipio y sus vidas. Sus retos incluyen la recuperación de las zonas rurales, sembradas de miles de minas antipersonal, y la superación de los efectos emocionales, sociales y económicos que les ha dejado el conflicto armado”.

El Alcalde de San Carlos, quien recibió el Premio en Bogotá acompañado de varios líderes comunales, reconoció que el retorno ha sido posible gracias a la vinculación de instituciones como  instituciones como Acción Social, Empresas Públicas de Medellín, la Alcaldía de Medellín y la Gobernación de Antioquia, quienes han apoyado proyectos productivos para los campesinos retornados.

Bruno Moro, delegado de Naciones Unidas en Colombia, resaltó la importancia del proyecto de retorno de San Carlos: “se demuestra que los colombianos pueden más que la violencia cuando se organizan para enfrentar las adversidades”.

San Carlos se convierte entonces en un ejemplo a seguir para aquellos pueblos que han sido duramente golpeados por el conflicto armado. En el informe de Memoria Histórica los campesinos cuentan lo que para ellos fue una guerra total. Con el Premio Nacional de Paz se ratifica lo que dijo la Secretaria de gobierno del municipio Ana Doris Betancur: “este reconocimiento valora que no nos hemos echado a la pena, que hemos tocado todas las puertas y creado los mecanismos para que San Carlos reviva”.

EL DESPLAZAMIENTO MASIVO

CRONOLOGÍA DEL ÉXODO

1965 – 1977

El desplazamiento negociado, relacionado con los impactos generados por la construcción de hidroeléctricas y las obras de modernización asociadas a éstas.
 
Según varios testimonios “todo empezó ahí, con las hidroeléctricas”
 
Estos proyectos de desarrollo ocupan un lugar importante en la historia de San Carlos, en su economía, en su cultura y también en el conflicto social y armado. Según información de la Empresa de Interconexión Eléctrica S.A. (ISA), para la construcción de las tres centrales hidroeléctricas que tienen asiento en San Carlos (San Carlos, Calderas y Playas) se adquirieron un total de 638 predios y se desplazaron 2.705 personas.
 
“Nosotros vivíamos donde es el embalse que ahora es la represa Punchiná. Teníamos una finca por ahí cerquita y a papá le dijeron: “bueno nosotros le damos tanto por esa tierra” Él dijo “yo en eso no doy la finca” y entonces dijeron “ahí le queda inundada, eso va a quedar en represa, le estamos dando la oferta”.

1978 – 1985 

El desplazamiento individual y familiar asociado con el extermino de la dirigencia del movimiento cívico por parte de los grupos paramilitares que incursionaban desde el magdalena medio.
 
Una fuerte organización social permitió crear un movimiento cívico en el que los habitantes de San Carlos sentían que sus intereses y sus necesidades como ciudadanos estaban representados. Se realizaron protestas, paros y marchas que eran reconocidas como justas  pues buscaban espacios para la participación y el ejercicio de la ciudadanía. Hombres, mujeres, adultos mayores, adolescentes, niños y niñas encontraban y cumplían una tarea dentro de las protestas.
 
Sin embargo, tanto la guerrilla como lo paramilitares de Ramón Isaza y el MAS (Muerte a Secuestradores) empezaron a exterminar a los dirigentes del movimiento cívico. Estas muertes alimentaron el conflicto, al tiempo que se consolidaron los grupos guerrilleros, quienes años después asesinaron a varios políticos conservadores en retaliación.
 
En este contexto, para muchos líderes de la región la huida se convirtió en la única forma de garantizar su vida: “Ellos fueron los primeros que mataron, y los otros que lograron escapar, hoy gracias a Dios están vivos porque lograron huir…” (Testimonio de hombre adulto, San Carlos, 2010).

 Las personas a las que se hace alusión en estos testimonios no se reconocían como desplazadas en ese entonces, ya que apenas comenzaba a hablarse en el país de esta problemática.

1986 – 1997

El desplazamiento preventivo y silencioso de líderes políticos y sociales como parte de las acciones de consolidación de la hegemonía guerrillera.
 
Una época de desplazamiento preventivo y silencioso, así lo describen los habitantes de San Carlos. La lucha de varias personas por mantener vivo el movimiento cívico y así sostener una apuesta política que recogiera la tradición de estos movimientos sociales generó una serie de demandas y acusaciones frente a los problemas del municipio. El impulso de estos grupos de ciudadanos provocó que los grupos armados empezaran a realizar muertes selectivas a los líderes comunitarios, y a desplazar a las personas. Un habitante  recuerdo que “ahí es donde empieza ya lo que es el conflicto, empieza duro”.
 
“Sí, ya se estaban generando los primeros desplazamientos. Claro la gente se iba viniendo de a poquitos de a una familia, de a dos. Yo pienso que en ese momento los primeros que se desplazaron eran los primeros que tenían para donde irse, o sea es que mucha gente se quedaba resistiendo y esperando, pero los primeros que tenían la posibilidad se iban, arrancaban”. (Testimonio de mujer adulta, San Carlos, 2010; énfasis MH)
 
Una nueva estrategia de las Farc empezó a ponerse en marcha en San Carlos cuando el 16 de agosto de 1997 amenazaron a cinco candidatos a la alcaldía, 28 cabezas de lista al Concejo Municipal y cinco concejales en ejercicio. En la misma época entraron las Accu con la idea de recuperar el territorio y como parte de de la expansión nacional de los grupos paramilitares agrupados en las nacientes AUC en 1997.

1988 – 2005

El éxodo total, relacionado con la incursión de los grupos paramilitares y la disputa abierta con la guerrilla por el dominio territorial y el control social de la población.
 
Las personas de San Carlos indican que a partir de este momento vivieron la guerra total. Los paramilitares empezaron su arremetida contra la población civil y la guerrilla ocasionando el desplazamiento masivo de los pobladores. Entre los acciones de guerra emprendidas por los actores armados se hicieron famosas las masacres, los asesinatos selectivos, los ataques a poblaciones, el confinamiento, la desaparición forzada, la extorsión, el reclutamiento ilícito, las órdenes de desalojo, entre otros.
 
Entonces era una situación muy horrible allá y debido a eso ya empiezan a rodar algunos panfletos en algunas veredas: “Necesitamos la vereda totalmente desocupada en tanto tiempo”, entonces todo el mundo dice: “Claro, ya con esa psicología vienen y nos hacen aquí lo que hicieron allá en el pueblo, o lo que hicieron a la gente en La Holanda”. Era gente desalmada, metiéndole una psicología muy verrionda al pueblo. Entonces allí se mentaba que los paramilitares y todo el mundo a correr, peor que si llegara el diablo, eso era peor, yo creo que el diablo va solamente por el que necesita… (Testimonio, de hombre adulto, San Carlos 2010; énfasis MH).

2006 – 2010

El desplazamiento decrece como consecuencia del repliegue de las guerrillas y la desmovilización de los grupos paramilitares.
 
Durante este periodo se han registrado pocos casos de desplazamiento sin embargo, se desconoce la responsabilidad en la mayoría de casos. Sobre los que se tiene información, se destacan en primer lugar las guerrillas (30,5%), en segundo lugar los paramilitares (18,6%).
 
Este panorama se relaciona con los cambios en la intensidad del conflicto armado y en las situaciones de los actores armados.  En primer lugar, hubo una reducción en la intensidad del conflicto armado que incidió directamente en una reducción del desplazamiento, de los índices de violencia y de los enfrentamientos armados. Los paramilitares se desmovilizaron y la presencia del Ejército permitió controlar los pocos territorios que aún le quedan a la guerrilla.
 
“A ver, hoy en día la presencia de las fuerzas militares en ciertos puntos estratégicos del municipio ha ido generando confianza, sobre todo para el retorno. Entonces, digamos que, en cierta medida, la presencia en estos lugares consolida no solamente la seguridad, la confianza sino el retorno también de las comunidades que allí nuevamente están habitando el territorio, tiempo atrás en medio del conflicto digamos que no era tanta la confianza para con la Fuerza Pública, pero hoy en día en cierta medida se goza de una convivencia importante”. (Testimonio de hombre adulto, San Carlos, 2010).

 

LAS MASACRES

Fecha: 27 de agosto de 1995
Sitio: Corregimiento El Jordán
Presunto autor: Sin identificar
Víctimas: 4

Fecha: 22 de marzo de 1998
Sitio: Corregimiento El Jordán
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 5

Fecha: 25 de octubre de 1998
Sito: Cabecera Municipal y Corregimiento El Jordán-Vereda La Holanda
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 19

Fecha: 19 de diciembre de 1998
Sitio: Corregimiento El Jordán
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 4

Fecha: 17 de junio de 1999
Sitio: Corregimiento El Jordán-Veredas La Holanda y Santa Isabel
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 12

Fecha: 12 de agosto de 1999
Sitio: Cabecera Municipal
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 6

Fecha: 26 de noviembre de 1999
Sitio: IPD El Chocó y Veredas La Esperanza y Buenos Aires
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 7

Fecha: 9 de diciembre de 1999
Sitio: Cabecera Municipal, barrio El Zulia
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 5

Fecha: 14 de diciembre de 1999
Sitio: TIPD El Chocó y Veredas la Esperanza, Pio XII, La Hondita y Aguadas
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 8

Fecha: 6 de febrero de 2000
Sitio: Cabecera Municipal-Sitio Puente Arkansas
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 4

Fecha: 6 de abril de 2000
Sitio: Corregimiento Samaná del Norte
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 4

Fecha: 15 de abril de 2000
Sitio: Vereda El Cerro
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 15

Fecha: 29 de mayo de 2000
Sitio: Cabecera Municipal y IPD El Chocó-Vereda Santa Inés
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 4

Fecha: 8 de octubre de 2000
Sitio: Cabecera Municipal, barrio Las Vegas
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 47

Fecha: 30 de diciembre de 2000
Sitio: Vereda San Miguel
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 5

Fecha: 10 de enero de 2001
Sitio: Cabecera Municipal, Vereda La María
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 4

Fecha: 11 de febrero de 2001
Sitio: Cabecera Municipal, Vereda Penoles
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 5

Fecha: 17 de febrero de 2001
Sitio: Veredas Buenos Aires y La Villa
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 5

Fecha: 17 de marzo de 2001
Sitio: Cabecera Municipal
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 13

Fecha: 23 de marzo de 2001
Sitio: Cabecera Municipal, barrios Villa Oriente,El Popo, El Alto y Plan 35
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 5

Fecha: 22 de junio de 2001
Sitio: Sin Identificar
Presunto autor: Sin identificar
Víctimas: 5

Fecha: 24 de julio de 2001
Sitio: San Carlos
Presunto autor: Farc
Víctimas: 5

Fecha: 10 de noviembre de 2001
Sitio: IP El Chocó y Vereda Buenos Aires
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 4

Fecha: 21 de marzo de 2002
Sitio: Vereda Buenos Aires
Presunto autor: Farc
Víctimas: 5

Fecha: 11 de mayo de 2002
Sitio: Veredas Vallejuelos y Puerto Rico
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 9

Fecha: 17 de julio de 2002
Sitio: Veredas San Miguel y Santa Rita
Presunto autor: Sin identificar
Víctimas: 7

Fecha: 29 de noviembre de 2002
Sitio: IP El Chocó
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 8

Fecha: 15 de enero de 2003
Sitio: Vereda Buenos Aires
Presunto autor: Guerrilla
Víctimas: 4

Fecha: 16 de enero de 2003
Sitio: Caserío Arenosas, Veredas Dosquebradas, La Tupiada y Dinamarca
Presunto autor: Frente 9 de las Farc
Víctimas: 17

Fecha: 10 de julio de 2004
Sitio: Vereda Altos de Samaná
Presunto autor: Farc
Víctimas: 7

Fecha: 19 de septiembre de 2004
Sitio: Corregimiento Santa Rita – Vereda Santa Rita
Presunto autor: Farc
Víctimas: 4

Fecha: 15 de noviembre de 2004
Sitio: Vereda Sardinata Grande
Presunto autor: Sin identificar
Víctimas: 5

Fecha: 29 de enero de 2005
Sitio: Vereda El Vergel
Presunto autor: Paramilitares
Víctimas: 7

 

Tomado de: Verdad Abierta, http://bit.ly/uf5UZp

noviembre 24, 2011

San Carlos, un premio y la alegría de retornar

La violencia los expulsó, pero muchos volvieron a la tierra que siempre quisieron y donde ahora viven felices. La cosecha: cerca de 10.000 retornados y el Premio Nacional de Paz.

 En San Carlos, hasta ahora pocos saben que la recuperación de su tragedia fue reconocida con el Premio Nacional de Paz. Pareciera que hay poco que festejar porque aún 10.000 sancarlitanos faltan por volver. O tal vez esperan que el galardón llegue hasta el pueblo y ahí sí celebrar porque la brega para que 2.500 familias retornaran, fue vista como ejemplo en el país.

Fueron 40 personas las que viajaron a Bogotá para recibir la distinción, desde el Alcalde hasta los líderes comunales que facilitaron el milagro en San Carlos: de 4.000 habitantes que llegó a tener en 2004 pasó a los 20.000. Pero aquí se quedaron las historias del pueblo del Oriente antioqueño donde las Farc, el Eln y las Auc mataron, secuestraron, pusieron minas y desaparecieron gente durante 15 años seguidos. Dejaron un pueblo fantasma, quebrado y sin producción agrícola.

Pero muchos hombres y mujeres volvieron del éxodo masivo y están levantando a San Carlos de las cenizas.

Julio Cesar Herrera, Enviado Especial, San Carlos | Luis Fernando Pamplona (foto) es un sancarlitano que padeció el conflicto tras pisar una mina antipersonal. Tras esa lesión escogió como opción recorrer las montañas de San Carlos para recibir las denuncias de posibles artefactos explosivos sembrados en las veredas de este municipio del Oriente antioqueño.

 

El espulgador de minas

Así hizo Luis Fernando Pamplona, un sancarlitano que pisó una mina antipersonal en 2005 y quien es el encargado de reportar la posible presencia de minas antipersonal en el municipio. “Es una noticia muy grande este reconocimiento porque hemos luchado mucho por esta tierra donde ahora vivimos con muchas dificultades, pero felices”, dijo Pamplona.

Nacido y criado en este terruño, trabajó como agricultor y vigilante de Isagén hasta que en 2003 el frente 9 de las Farc lo sentenció en la vereda La Garrucha. Con su esposa y sus dos hijas fue a dar a Medellín. “Pero no me quedé ni tres días porque uno como campesino no se aguanta eso. Se vuelve loco”.

De ahí fue a rodar a Quibdó, Bahía Solano, Cartagena y otra vez a Medellín. “Pero vea, allá también la guerrilla y los paras nos tenían asolados. Y me dije, prefiero volver a San Carlos que es mi pueblo, así tuviera que vivir esa guerra”, reiteró Pamplona.

En 2005, en San Carlos se puso a trabajar en construcción. En la vereda San Blas, en una mañana se escuchó una explosión que levantó de la tierra a Pamplona. “Quedé destrozado, con la cara quemada y un pie muy afectado. Pero gracias a Dios me recuperé y aquí estoy de nuevo”.

Ahora lo único que quiere este hombre de 39 años, es que sus vecinos de La Garrucha y los que faltan de las otras 72 veredas, vuelvan a San Carlos. Por eso se la pasa recorriendo sus montañas para recibir denuncias de la presencia de minas antipersonal. “En el año he reportado 50 casos y solo nos falta por atender dos situaciones”, explicó Pamplona.

“Sin este trabajo, las denuncias, el desminado militar y humanitario nadie hubiera podido regresar. Solo falta desminar cinco veredas donde no vive ni un alma”, reiteró.

Esfuerzo de todos

Son cuatro las condiciones que han propiciado el retorno. La primera es que los sancarlitanos tienen la voluntad de volver y la segunda es que la Fuerza Pública ha dado las garantías de seguridad en los lugares que fueron deshabitados. El tercer y cuarto factor es que las 25 instituciones comprometidas han posibilitado la rehabilitación social de esas zonas y han propiciado la generación de empleo digno en el municipio.

“Este reconocimiento valora que no nos hemos echado a la pena, que hemos tocado todas las puertas y creado los mecanismos para que San Carlos reviva”, dijo Ana Doris Betancur, secretaria de Gobierno del municipio.

Aún no se dan por enterados del Premio Nacional de Paz, pero en San Carlos se respira un aire nuevo.

En los balcones de las casas penden carteles que alertan: Retorno. Y en el muro de una vieja casona de tapia dice: “Desde que tuve la fortuna de retornar a mi pueblo, abrazar la gente con crecí (?), estoy convencida que jamás escatimaré esfuerzos para lograr el desarrollo de mi amado municipio”.

 

Texto e imágen tomada de: El Colombiano

Video de: Noticias Telemedellín.

noviembre 24, 2011

Antioquia Mía realiza gratuitamente chequeos de salud a habitantes de San Carlos

noviembre 23, 2011

Premio Nacional de Paz para San Carlos

El municipio y la comunidad fueron distinguidos con este galardón que llegó a su edición número 13. La ceremonia en la que se dieron los elegidos, entre 101 propuestas de paz, se hizo la noche del martes en Bogotá. El premio fue compartido con Merquemos Juntos de Barrancabermeja.

Archivo | El jurado del Premio destacó el trabajo unido entre la comunidad y la Alcaldía para hacer del retorno de los desplazados por la violencia una muestra de superación de los efectos emocionales y sociales del conflicto.

 

La comunidad y el Municipio de San Carlos, Oriente de Antioquia, fueron galardonados con el Premio Nacional de Paz, distinción que llegó a su edición número 13 y fue entregada en una ceremonia que se hizo en el Museo Nacional, en Bogotá.

La organización del Premio destacó la iniciativa de los pobladores de San Carlos que “ante la incertidumbre y el desarraigo que produce vivir en una gran ciudad extraña, cientos han decidido retornar y organizarse para reconstruir su municipio y sus vidas. Sus retos incluyen la recuperación de las zonas rurales, sembradas de miles de minas antipersonal, y la superación de los efectos emocionales, sociales y económicos que les ha dejado el conflicto armado”.

El Premio Nacional de Paz destacó que “para lograr los objetivos, la comunidad y la Administración Municipal trabajan con el apoyo de la Alcaldía de Medellín”.

El alcalde de San Carlos, Francisco Javier Álvarez Sánchez, se mostró sorprendido por el anunció, aunque sostuvo que “estoy en Bogotá para asistir a la ceremonia, pero no me han dado ningún dato oficial”.

Entre 101 postulaciones, el jurado entregó un primer lugar compartido entre San Carlos y la Asociación de Desarrollo Comunitario Merquemos Juntos de Barrancabermeja, Santander.

Esta asociación nació en 1992 cuando los actores del conflicto armado dominaban los barrios de Barrancabermeja y un grupo de mujeres se unió para hacer respetar los derechos de las comunidades a la alimentación, el trabajo y la educación. Cada una aportaba 200 pesos diarios y así se creó Merquemos Juntos.

Además, el Premio Nacional de Paz 2011 concedió una Mención Especial a la documentalista Marta Rodríguez de Silva por “registrar y divulgar las condiciones de vida y las agresiones contra pueblos indígenas y otros sectores vulnerados”.

Según la organización, el galardón, desde su creación en 1999, “se ha instituido como un instrumento para promover la paz, la humanización, la solidaridad y el entendimiento civilizado entre los colombianos. Cada año se otorga a una o varias personas o entidades que contribuyan de manera destacada a concretar y desarrollar procesos de paz locales, regionales o nacionales, que aporten a la solución del conflicto”.

El jurado estuvo integrado, en esta oportunidad, por el presbítero Darío Echeverri, Ana Teresa Bernal, Juan Luis Mejía, el sacerdote Francisco de Roux, Jorge Orlando Melo, Nicanor Restrepo y Augusto Ramírez Ocampo (Q.E.P.D.) y a quién se le realizó un homenaje póstumo  por ser uno de los fundadores del Premio y por su contribución a las iniciativas de paz en Colombia.

El Premio es auspiciado por Proantioquia, Caracol Televisión , Caracol Radio, Semana , el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, El Tiempo y Fescol.

El proyecto empezó con 302 familias

El plan de retorno de San Carlos comenzó con 302 familias que vivían en Medellín de las cuales 86 irían al casco urbano y se les daría a 72 subsidio para mejora de vivienda y a 14 familias para vivienda nueva. La inversión inicial fue de 840 millones de pesos. En el proyecto trabajan cerca de 25 instituciones entre privadas y oficiales que apoyan a los sancarlitanos que se desplazaron a Medellín y empezaron a retornar. El proyecto inició en 2008 con el desminado de emergencia en algunas veredas. Según Acción Social, 2.500 familias, unas 9.000 personas, han retornado a la población.

 

Tomado de: El Colombiano, http://bit.ly/rCgPlS

noviembre 21, 2011

San Carlos, el pueblo que lo resistió todo, hoy es ganador del premio Nacional de Paz 2011

El programa de retorno a San Carlos es ganador del Premio Nacional de Paz 2011.

Rafael Antonio Ramírez y su esposa Dora Nelly Bedoya, con su criadero de tilapias y cachamas, lideran uno de los proyectos productivos del retorno a San Carlos.

 

Como si fuera un colonizador antioqueño de los que abrieron monte en épocas pasadas, Rafael Antonio Ramírez luchó contra la selva que cubría su finca en la vereda La Arenosa, de San Carlos, en el oriente de Antioquia, de la que había salido con su padres y 10 hermanos el 17 de enero del 2003, tras una masacre en la que murieron 18 personas.

“Fue triste encontrar la tierrita sin casi nadie y convertida en una selva. Pero pudieron más mis ganas de volver a respirar el aire de montaña”, dijo este hombre, que hace parte de las 9.063 personas que desde el 2006 han abierto de nuevo el camino por el que se marcharon, entre 1998 y el 2005, 16.000 de los 23.000 campesinos que habitaban las 78 veredas del municipio.

San Carlos fue uno de los municipios de Antioquia más golpeados por la guerra entre paramilitares y guerrilleros. En más de una ocasión fue noticia nacional porque los campesinos morían cuando uno de los grupos armados disparaba contra los buses y carros escalera que los llevaban a sus fincas.

Pero, además, es considerado el tercer municipio del país donde los civiles más han sufrido por las minas antipersona, con 119 víctimas entre muertos y heridos, de las cuales 15 eran niños. Además, 127 militares cayeron en campos minados. Ahora, el municipio es líder en el combate de estos explosivos, que destrozaron las vidas de tantas familias.

Este fue uno de los pasos fundamentales en el retorno de Rafael Antonio, que, con su esposa, Dora Nelly Bedoya, lidera uno de los proyectos productivos más importantes de los campesinos para garantizar su permanencia en las veredas: el Refugio Raybe, la piscicultora más reconocida de San Carlos.

De esas miles de familias que han regresado al pueblo lentamente desde el 2006 hacen parte Mario Hurtado y su esposa, Merlandy Serpa, que tienen tras sí una historia de amor nacida en medio de la guerra en Putumayo. Él era paramilitar del bloque ‘Central Bolívar’ en ese departamento cuando le dieron la orden de matar a la que hoy es su mujer para que no cobrara una deuda. Pero él no fue capaz de matarla y cuando él se desmovilizó, en marzo del 2006, se fueron a vivir a San Carlos, donde él había nacido. Allí encontraron un pueblo casi fantasma y a otros paramilitares desmovilizados que pretendían que Mario retomara las armas. “Me negué”, cuenta él.

Por eso tuvo que huir a Medellín sin su esposa y sus hijos. Ella debió superar el estigma de ser la mujer de un desmovilizado, pero ahora son líderes en medio del proceso de retorno.

Mario, que había vivido en Cali, donde aprendió hip hop, trabaja con jóvenes, mientras que su mujer lo hace con niños y madres que sufrieron los daños de la guerra. Es promotora de lectura.

Los principios del retorno han sido la voluntad, la seguridad y la dignidad. Bajo este lema, instituciones como Acción Social, Empresas Públicas de Medellín (EPM) y la Gobernación de Antioquia, han apoyado proyectos productivos, entre ellos la siembra de más de 100.000 árboles de café y la construcción de 500 viviendas.

Para el alcalde de San Carlos, Francisco Javier Álvarez, más conocido como ‘Pelufo’, el éxito del retorno tiene que ver con el trabajo interinstitucional, al que se han unido 30 organizaciones.

Algo para destacar es la alianza Medellín-San Carlos, mediante la cual la capital antioqueña invirtió más de 7 mil millones de pesos para lograr el retorno de 300 familias que se habían refugiado en Medellín. Todos quieren seguir construyendo su futuro en San Carlos.

Por: Yeison Gualdrón

Enviado Especial de EL TIEMPO

 

Tomado de: El Tiempo, http://bit.ly/rYFVqf