Posts tagged ‘Retorno familias desplazadas’

enero 30, 2013

Labriegos quieren retornar a Granada, pero exigen seguridad y dignidad

 Unas 8.000 personas han retornado a Granada, Oriente antioqueño. De esas, 600 tienen acompañamiento de la Alcaldía de Medellín. Sin embargo, los campesinos exigen seguridad y dignidad.
Martes_29_1_2013@@SANTA-ANA-Los campesinos que han retornado a Granada encontraron sus viviendas en precarias condiciones y en algunos casos con artefactos explosivos. / Foto: Esneyder Gutiérrez Cardona, elmundo.com 

Después de una década, Elena Galeano recuerda que en el corregimiento Santa Ana, a dos horas del casco urbano de Granada, sus vecinos estaban aglomerados esperando una escalera, la que creían les salvaría la vida. “Ellos hasta peleaban para darle un lugar a sus hijos”, cuenta.

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agosto 10, 2012

Firman convenio para la reparación integral de familias retornadas a San Carlos

María Patricia Giraldo Ramírez sufrió el flagelo del desplazamiento forzado en su vereda Santa Rita de San Carlos, hoy, como alcaldesa del municipio, adelanta diferentes proyectos para la atención de familias retornadas a esta localidad del Oriente antioqueño.

El convenio entre  la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas del Conflicto y la Alcaldía de San Carlos, fue suscrito por 4.323 millones de pesos. / Foto: cortesía.

La tenacidad de una alcaldesa víctima del desplazamiento forzado y el esfuerzo de otras 12.150 personas que retornaron para reconstruir sus proyectos de vida, confluyeron en un convenio por $4.323 millones con el municipio de San Carlos.

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febrero 14, 2012

En el Oriente antioqueño persisten inconvenientes para garantizar un proceso de retorno integral

De los cerca de 200 mil desplazados que salieron de los municipios del Oriente antioqueño en la última década, sólo el 10 % han retornado a sus tierras.

Varias son las causas que tienen los desplazados para no volver a sus municipios, entre las que se cuentan un presunto despojo masivo de tierras, la posesión de bienes, o el miedo.

Video de: Teleantioquia Noticias.

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enero 25, 2012

Una chiva que simboliza huir de la violencia y regresar a la libertad, en San Carlos

Este vehículo hoy transporta materiales para apoyar a la población que regresa a sus parcelas.

Antes de poner en marcha el motor de la chiva, Jesús María Galvis desmontó primero la maleza que había crecido dentro del vehículo tras varios años de abandono.

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enero 18, 2012

Gobernación quiere replicar el modelo de retorno de desplazados aplicado en San Carlos

Video de: Teleantioquia Noticias.

enero 17, 2012

Gobernación y administración de San Carlos analizaron el programa de retorno al municipio

diciembre 28, 2011

Aprueban millonarios recursos para proyectos productivos de familias que retornan al Oriente antioqueño

La Comunidad Económica Europea aprobó un millón setecientos mil euros para proyectos productivos de familias desplazadas que retornaron a cuatro municipios del Oriente antioqueño: Argelia, Cocorná, San Francisco y Nariño

Los recursos llegaron a final del año, por lo que se ejecutarán en la gobernación entrante.  Unas 230 familias desplazadas se beneficiarán de los dineros.

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diciembre 28, 2011

San Carlos recibirá certificación como primer municipio colombiano libre de sospecha de minas antipersona

El municipio del Oriente antioqueño recibirá esta semana la certificación como primera población del país libre de sospechas de minas antipersonal. Destruyeron más de 500 artefactos explosivos en los últimos cuatro años.

Archivo | De las 438 víctimas reportadas este año (hasta noviembre), 132 civiles y 237 miembros de la Fuerza Pública quedaron heridos; mientras que 20 civiles y 49 uniformados murieron en el país por la acción de las minas antipersonal.

 

Más de 500 artefactos explosivos destruidos en los últimos cuatro años permitieron limpiar de estas trampas mortales trochas, caminos veredales, fincas y hasta escuelas minadas por guerrillas y paramilitares en San Carlos, que esta semana será reconocido por el Gobierno Nacional como el primer municipio de Colombia libre de sospechas de minas antipersonal.

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diciembre 21, 2011

Acto de reparación simbólica a 285 familias víctimas de la violencia en San Carlos

Panorámica zona urbana de San Carlos. // Foto: cortesía Administración Municipal de San Carlos.

Ayer miercoles en San Carlos, se realizó un evento de reparación simbólica con 285 familias que han retornado desde Medellín hasta ese municipio del Oriente antioqueño. 

Una de las actividades incluyó la Chiva-Museo del Retorno, en la que se exhibieron prendas de vestir, instrumentos para arar la tierra, fotografías, imágenes de santos, entre otros objetos, que fueron facilitadas por las familias que han regresado al municipio. 

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diciembre 19, 2011

La inconsistencia de las cifras oficiales sobres los Procesos de Retorno en San Francisco

Análisis sobre los procesos de retorno en el municipio de San Francisco

Foto: panorámica zona urbana de San Francisco, extraída de: http://sanfrancisco-antioquia.gov.co/

Desde hace varios años, la Asociación Campesina de Antioquia, ACA, ha venido desarrollando procesos organizativos y de formación con la población campesina en situación de desplazamiento forzado. Teniendo como bandera principal de su trabajo con estas comunidades el retorno con dignidad, voluntariedad y garantías.

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noviembre 23, 2011

Premio Nacional de Paz para San Carlos

El municipio y la comunidad fueron distinguidos con este galardón que llegó a su edición número 13. La ceremonia en la que se dieron los elegidos, entre 101 propuestas de paz, se hizo la noche del martes en Bogotá. El premio fue compartido con Merquemos Juntos de Barrancabermeja.

Archivo | El jurado del Premio destacó el trabajo unido entre la comunidad y la Alcaldía para hacer del retorno de los desplazados por la violencia una muestra de superación de los efectos emocionales y sociales del conflicto.

 

La comunidad y el Municipio de San Carlos, Oriente de Antioquia, fueron galardonados con el Premio Nacional de Paz, distinción que llegó a su edición número 13 y fue entregada en una ceremonia que se hizo en el Museo Nacional, en Bogotá.

La organización del Premio destacó la iniciativa de los pobladores de San Carlos que “ante la incertidumbre y el desarraigo que produce vivir en una gran ciudad extraña, cientos han decidido retornar y organizarse para reconstruir su municipio y sus vidas. Sus retos incluyen la recuperación de las zonas rurales, sembradas de miles de minas antipersonal, y la superación de los efectos emocionales, sociales y económicos que les ha dejado el conflicto armado”.

El Premio Nacional de Paz destacó que “para lograr los objetivos, la comunidad y la Administración Municipal trabajan con el apoyo de la Alcaldía de Medellín”.

El alcalde de San Carlos, Francisco Javier Álvarez Sánchez, se mostró sorprendido por el anunció, aunque sostuvo que “estoy en Bogotá para asistir a la ceremonia, pero no me han dado ningún dato oficial”.

Entre 101 postulaciones, el jurado entregó un primer lugar compartido entre San Carlos y la Asociación de Desarrollo Comunitario Merquemos Juntos de Barrancabermeja, Santander.

Esta asociación nació en 1992 cuando los actores del conflicto armado dominaban los barrios de Barrancabermeja y un grupo de mujeres se unió para hacer respetar los derechos de las comunidades a la alimentación, el trabajo y la educación. Cada una aportaba 200 pesos diarios y así se creó Merquemos Juntos.

Además, el Premio Nacional de Paz 2011 concedió una Mención Especial a la documentalista Marta Rodríguez de Silva por “registrar y divulgar las condiciones de vida y las agresiones contra pueblos indígenas y otros sectores vulnerados”.

Según la organización, el galardón, desde su creación en 1999, “se ha instituido como un instrumento para promover la paz, la humanización, la solidaridad y el entendimiento civilizado entre los colombianos. Cada año se otorga a una o varias personas o entidades que contribuyan de manera destacada a concretar y desarrollar procesos de paz locales, regionales o nacionales, que aporten a la solución del conflicto”.

El jurado estuvo integrado, en esta oportunidad, por el presbítero Darío Echeverri, Ana Teresa Bernal, Juan Luis Mejía, el sacerdote Francisco de Roux, Jorge Orlando Melo, Nicanor Restrepo y Augusto Ramírez Ocampo (Q.E.P.D.) y a quién se le realizó un homenaje póstumo  por ser uno de los fundadores del Premio y por su contribución a las iniciativas de paz en Colombia.

El Premio es auspiciado por Proantioquia, Caracol Televisión , Caracol Radio, Semana , el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, El Tiempo y Fescol.

El proyecto empezó con 302 familias

El plan de retorno de San Carlos comenzó con 302 familias que vivían en Medellín de las cuales 86 irían al casco urbano y se les daría a 72 subsidio para mejora de vivienda y a 14 familias para vivienda nueva. La inversión inicial fue de 840 millones de pesos. En el proyecto trabajan cerca de 25 instituciones entre privadas y oficiales que apoyan a los sancarlitanos que se desplazaron a Medellín y empezaron a retornar. El proyecto inició en 2008 con el desminado de emergencia en algunas veredas. Según Acción Social, 2.500 familias, unas 9.000 personas, han retornado a la población.

 

Tomado de: El Colombiano, http://bit.ly/rCgPlS

noviembre 21, 2011

San Carlos, el pueblo que lo resistió todo, hoy es ganador del premio Nacional de Paz 2011

El programa de retorno a San Carlos es ganador del Premio Nacional de Paz 2011.

Rafael Antonio Ramírez y su esposa Dora Nelly Bedoya, con su criadero de tilapias y cachamas, lideran uno de los proyectos productivos del retorno a San Carlos.

 

Como si fuera un colonizador antioqueño de los que abrieron monte en épocas pasadas, Rafael Antonio Ramírez luchó contra la selva que cubría su finca en la vereda La Arenosa, de San Carlos, en el oriente de Antioquia, de la que había salido con su padres y 10 hermanos el 17 de enero del 2003, tras una masacre en la que murieron 18 personas.

“Fue triste encontrar la tierrita sin casi nadie y convertida en una selva. Pero pudieron más mis ganas de volver a respirar el aire de montaña”, dijo este hombre, que hace parte de las 9.063 personas que desde el 2006 han abierto de nuevo el camino por el que se marcharon, entre 1998 y el 2005, 16.000 de los 23.000 campesinos que habitaban las 78 veredas del municipio.

San Carlos fue uno de los municipios de Antioquia más golpeados por la guerra entre paramilitares y guerrilleros. En más de una ocasión fue noticia nacional porque los campesinos morían cuando uno de los grupos armados disparaba contra los buses y carros escalera que los llevaban a sus fincas.

Pero, además, es considerado el tercer municipio del país donde los civiles más han sufrido por las minas antipersona, con 119 víctimas entre muertos y heridos, de las cuales 15 eran niños. Además, 127 militares cayeron en campos minados. Ahora, el municipio es líder en el combate de estos explosivos, que destrozaron las vidas de tantas familias.

Este fue uno de los pasos fundamentales en el retorno de Rafael Antonio, que, con su esposa, Dora Nelly Bedoya, lidera uno de los proyectos productivos más importantes de los campesinos para garantizar su permanencia en las veredas: el Refugio Raybe, la piscicultora más reconocida de San Carlos.

De esas miles de familias que han regresado al pueblo lentamente desde el 2006 hacen parte Mario Hurtado y su esposa, Merlandy Serpa, que tienen tras sí una historia de amor nacida en medio de la guerra en Putumayo. Él era paramilitar del bloque ‘Central Bolívar’ en ese departamento cuando le dieron la orden de matar a la que hoy es su mujer para que no cobrara una deuda. Pero él no fue capaz de matarla y cuando él se desmovilizó, en marzo del 2006, se fueron a vivir a San Carlos, donde él había nacido. Allí encontraron un pueblo casi fantasma y a otros paramilitares desmovilizados que pretendían que Mario retomara las armas. “Me negué”, cuenta él.

Por eso tuvo que huir a Medellín sin su esposa y sus hijos. Ella debió superar el estigma de ser la mujer de un desmovilizado, pero ahora son líderes en medio del proceso de retorno.

Mario, que había vivido en Cali, donde aprendió hip hop, trabaja con jóvenes, mientras que su mujer lo hace con niños y madres que sufrieron los daños de la guerra. Es promotora de lectura.

Los principios del retorno han sido la voluntad, la seguridad y la dignidad. Bajo este lema, instituciones como Acción Social, Empresas Públicas de Medellín (EPM) y la Gobernación de Antioquia, han apoyado proyectos productivos, entre ellos la siembra de más de 100.000 árboles de café y la construcción de 500 viviendas.

Para el alcalde de San Carlos, Francisco Javier Álvarez, más conocido como ‘Pelufo’, el éxito del retorno tiene que ver con el trabajo interinstitucional, al que se han unido 30 organizaciones.

Algo para destacar es la alianza Medellín-San Carlos, mediante la cual la capital antioqueña invirtió más de 7 mil millones de pesos para lograr el retorno de 300 familias que se habían refugiado en Medellín. Todos quieren seguir construyendo su futuro en San Carlos.

Por: Yeison Gualdrón

Enviado Especial de EL TIEMPO

 

Tomado de: El Tiempo, http://bit.ly/rYFVqf

 

noviembre 20, 2011

Programa de retorno a San Carlos, ganador del Premio Nacional de Paz 2011

Once mujeres que dieron pie a una verdadera epopeya moderna en Barrancabermeja y el conmovedor retorno de todo un pueblo, el de San Carlos, Antioquia, son los ganadores este año del Premio Nacional de Paz.

San Carlos sufrió 33 masacres en los últimos 25 años. Por cuenta de la guerra, el 80 por ciento de la población huyó. El amor al terruño los ha hecho regresar. El alcalde Francisco Álvarez ha gestionado recursos para que el retorno sea definitivo y exitoso.

 

Los dos ganadores del Premio Nacional de Paz, que será entregado el martes de esta semana en Bogotá, no solo son de antología. También tienen un significado en términos de la historia de la guerra del país: en ambos se trata de proyectos o comunidades enteras que padecieron la guerra pero que, ante todo, sobrevivieron a ella y ya la están superando.

Uno de los premiados, el pueblo de San Carlos, Antioquia, es un símbolo del poder del amor a la tierra. Más de la mitad del pueblo decidió regresar a su terruño a pesar del terror que allí padecieron. El otro proyecto premiado -Merquemos Juntos, de Barrancabermeja- da cuenta de cómo once mujeres, que decidieron empezar con una ‘vaca’ de 2.200 pesos para que les rindiera el mercado, a punta de trabajo y tenacidad, hoy se han convertido en una especie de banco de los pobres y en el músculo financiero para más de 1.800 microempresarios.

Tanto San Carlos como Barrancabermeja son dos de los municipios más golpeados por el conflicto en Colombia. Y por eso es aún más interesante y meritorio el impacto de las iniciativas galardonadas.

El gran retorno

A San Carlos se lo estaba tragando la selva después de que más del 70 por ciento de sus habitantes huyó. Entre 1985 y 2010, casi 20.000 personas de las 25.840 que vivían en este municipio de Antioquia salieron, literalmente, corriendo. El ELN, las Farc, las autodefensas de Ramón Isaza, las AUC y los bloques Metro y Héroes de Granada se disputaron esa tierra con una sevicia que nadie olvida. Una “guerra total”, como muchos la califican, porque fue de todos contra los campesinos.

Fueron años muy duros, en los que se presentaron 33 masacres. Aún no se sabe con plena certeza cuántos murieron. Los hombres armados llegaban a los poblados con una lista escrita, a veces hasta plastificada, y empezaban a llamar por nombres y a matar sin mediar palabra para ir eliminando del papel cada nombre.

Los testimonios son aterradores. Jovany Ciro, por ejemplo, no olvida que a las 11:45 de la noche antes del Día del Padre de 1999, los paramilitares llegaron a su casa y tumbaron las puertas. Sacaron al papá junto con sus cuatro hijos. El mayor era un adolescente y el menor apenas tenía 3 años. En el corredor de la casa mataron a su padre. Después del tiro de gracia, entró corriendo un paramilitar y gritó “no los mate, que ellos no son”. Jovany y su familia prefirieron irse.

Todo comenzó a cambiar hacia el año 2008. Los paramilitares se desmovilizaron y la fuerza pública reforzó su presencia para custodiar a los escasos 5.000 habitantes que quedaban en el pueblo. Entonces un grupo de líderes sintió que era el momento de volver a ver a los desterrados. Y por eso, a las tradicionales Fiestas del Agua, que celebran en agosto, les sumaron las Fiestas del Retorno. La idea era volver a traer a la gente. Ocurrió que la voz de que al pueblo se podía volver se regó entre los que se refugiaban en Medellín. La ola de gente fue tan grande que en 2007 el alcalde del momento tuvo que declarar una emergencia porque no había dinero suficiente para atender a todos los que estaban retornando.

Quienes llegaban querían quedarse. Para llegar a sus fincas tenían que pasar por campos minados y ellos mismos abrieron camino poniendo a marchar sus animales adelante. Con machetes, reabrieron las trochas y cuando por fin lograron llegar a sus casas, las encontraron invadidas de selva. Pero ya no querían irse otra vez. Más de 9.000 personas han retornado a San Carlos. Entre ellas, está Jovany (en la foto). “Volví porque mi mamá quería vender la casa de donde nos tocó salir. Yo no quería que la vendiera porque fue por lo que mi papá trabajó toda su vida para dejarnos cuando él ya no estuviera. Desde 2009 regresé con mi esposa y mi hijo. Hubiera sido más duro para mí ver otra gente viviendo en el sitio donde vi morir a mi papá”, cuenta Jovany.

Entre aquellos que resistieron en el municipio se encontraba Francisco Álvarez, quien fue durante años funcionario del municipio y vio cómo en los peores años de violencia muchos de sus conocidos dejaron tirados los proyectos agrícolas que construyó con ellos. Él fue elegido alcalde de San Carlos en unas elecciones atípicas en 2009. Después de ser testigo del éxodo, se puso el reto de hacer todo para volver a llenar el pueblo.

Cuentan que el alcalde de Medellín, Alonso Salazar, quiso conocer qué era lo que estaba pasando en San Carlos y lo llevaron a La Mirandita, una vereda lejana. Y al llegar, lo primero que vio fue un grupo de vecinos cantando un himno que se habían inventado desde hacía muchos años como un gesto de identidad con su tierra. Durante la charla, Salazar preguntó qué les hacía falta e hicieron una humilde pero sincera petición: necesitamos dos mulas. ¡Que después de vivir las peores violencias este grupo de vecinos de 25 casas cantaran su himno y pidieran herramientas de trabajo, hablaba de su arraigo y su intención de salir adelante solos!

Salazar le propuso al Concejo de Medellín destinar inicialmente 6.000 millones de pesos para apoyar el retorno de 300 familias a San Carlos. La idea gustó y se aprobó el desembolso. Así, el alcalde Francisco Álvarez tuvo ánimo para seguir buscando recursos. Hoy día, al menos 30 instituciones entre públicas y privadas están apoyando. Se recuperó la confianza en la fuerza pública gracias al riguroso desminado que está haciendo casi centímetro a centímetro en cada vereda. Los gobiernos nacional y departamental se vincularon con viviendas y proyectos productivos. Y ONG y organismos internacionales están haciendo lo propio. El éxito está en lo bien que se han sabido articular los diferentes cooperantes.

Jovany vive actualmente en la misma casa de donde lo sacaron los paramilitares con su familia. La remodeló gracias a las instituciones que están apoyando el regreso.

 

Tomado de: Revista Semana, http://www.semana.com/nacion/adios-guerra/167765-3.aspx

octubre 28, 2011

“La Chiva del Retorno” acompaña a 285 familias desplazadas en su regreso al Oriente antioqueño

Foto:  RCN radio.  // “La Chiva del Retorno” será el símbolo de la alegría y las buenas noticias de las familias que retornan a sus hogares.

“La Chiva del Retorno” se encargará de transportar a las familias y los implementos destinados a los proyectos productivos entregados por la Alcaldía de Medellín y Acción Social.

• Con la Alianza Medellín – San Carlos, las familias participan en iniciativas de mejoramiento de vivienda, apoyo a proyectos productivos y acompañamiento psicosocial.

• La iniciativa hace parte del convenio entre Acción Social y Alcaldía de Medellín que incluye planes de mejoramiento de vivienda, generación de ingresos, seguridad alimentaria y nutricional y apoyo psicosocial.

Con una chiva cargada con semillas, abono, fertilizantes, ladrillos, cemento y tejas, entre otros materiales para proyectos productivos, la alcaldía de Medellín y Acción Social adelantan el acompañamiento a 285 familias desplazadas que retornaron al municipio de San Carlos.

La iniciativa hace parte del convenio entre Acción Social y la Alcaldía de Medellín, con una inversión cercana a los 3.000 millones de pesos, destinados a apoyar a 285 hogares en cuatro componentes: mejoramiento de vivienda, generación de ingresos, seguridad alimentaria y nutricional y apoyo psicosocial.

Los materiales destinados a los proyectos productivos serán entregados en “La Chiva del Retorno”, vehículo que ahora será el símbolo de la alegría y las buenas noticias de las familias que regresan a sus hogares.

Medellín apoya solidariamente el retorno

El Plan de Retorno Colectivo a San Carlos busca aportar al proceso de restablecimiento de derechos de la población desplazada desde el municipio de San Carlos a Medellín. El proyecto llegará a otros municipios del Oriente antioqueño.

En 2008 empezó la Alianza Medellín-San Carlos, en la que trabajan cerca de 25 instituciones -entre públicas y privadas- para apoyar a la población que se desplazó a Medellín y empezó a retornar de forma permanente al municipio.

Con la Alianza Medellín-San Carlos, las familias participan en iniciativas de mejoramiento o construcción de vivienda, apoyo a proyectos productivos, acompañamiento psicosocial, kits productivos y participación en el proceso de reconstrucción de memoria histórica, entre otros.

Durante el desarrollo del proceso de retorno se construirán 134 viviendas rurales y 12 urbanas y se mejorarán 40 casas rurales y 26 urbanas.

 

Tomado de: Alcaldía de Medellín, http://bit.ly/ugqZvP

octubre 22, 2011

Envigado apoyará el retorno a San Carlos de familias desplazadas

 

Foto: Archivo particular // La alcaldía de Medellín ha invertido dinero en dos proyectos para apoyar a retornados del Oriente.

Las familias piden que el compromiso no se quede en el papel y que se haga un proceso integral.

Mabel García espera volver a su casa después de 14 años. Ella, junto a sus dos hijos, fue una de las primeras en salir desplazada con otras familias por el recrudecimiento del conflicto armado en el municipio de San Carlos, en diciembre de 1997.

La esperanza de regresar llegó con el proyecto de retorno Envigado-San Carlos. Una alianza similar a la que ese municipio del Oriente antioqueño concretó con Medellín y que permitió el retorno de 2.600 familias.

Aunque la idea la plantearon hace más de un año, según José Diego Gallo, alcalde de Envigado, se complicó su aprobación pues desde el punto de vista jurídico existía el temor de incurrir en prevaricato, por invertir dineros en otro municipio. Solo cuando Medellín lo hizo “se le tapó la boca a los escépticos”.

Gallo afirma que el proyecto ya está listo y que el primero de noviembre, ya sin Ley de Garantías, firmará el presupuesto del próximo año en el que se incluyó un rubro para la atención de las 13 familias que inicialmente retornarían.

Dicho presupuesto deberá ser aprobado por el Concejo, y será tarea del mandatario electo comprometerse con llevar a buen término la iniciativa.

Por su parte, el alcalde de San Carlos, Francisco Javier Álvarez, afirma que el municipio está interesado en recibir a las familias. Y para garantizarles la vivienda, las reubicarían en la Ciudadela Medellín, la urbanización que se construirá para 350 familias retornadas.

Mientras tanto, García sueña con vivir del campo y recuperar su casa: una pequeña finca en la vereda La Villa, a 20 minutos caminando desde el casco urbano. Cuando la visitó, hace un año, ya no estaban las gallinas ni tampoco los dos marranos que los ilegales se llevaron, además el techo estaba caído.

Por eso pide que con el regreso le garanticen una ayuda para levantar de los escombros el que una vez fue su hogar, y sobrevivir mientras la tierra da sus frutos.

Karina Londoño, representante legal de la Asociación de desplazados de Envigado (Asodeoa), afirma que el Departamento Administrativo del Sistema de Prevención, Atención y Recuperación de Desastres (Dapard), Acción Social, el Bienestar Familiar, y el Sena ya están listas para apoyar y unir esfuerzos a la causa.

Muchas familias desplazadas eligen a Envigado

En total son 350 familias desplazadas las que viven en Envigado, según el registro de Asodea 30 de ellas son del municipio de San Carlos y 13 están interesadas en retornar a su pueblo, mientras las otras alegaron gozar de estabilidad en la ciudad.

Víctor Casas
Para EL TIEMPO

 

Tomado de: El Tiempo, http://bit.ly/nfINKs

octubre 21, 2011

En chiva se retorna a San Carlos

Foto: RCN Radio.

Con una “Chiva del Retorno” la Alcaldía de Medellín y Acción Social pretenden devolver la esperanza a las familias que regresan a sus hogares.

285 familias de 20 veredas en el municipio de San Carlos, recibirán la visita de la “La Chiva del retorno”; una iniciativa de la Alianza Medellín – San Carlos, que pretende ayudar a las familias que retornaron a sus hogares en esta localidad del oriente antioqueño. 

Un día la chiva fue el vehículo para que muchas familias salieran desplazadas de sus casas, cuando la violencia no les permitía vivir en el municipio, pero, según lo explica la gerente para la Atención del Desplazamiento Forzado en Medellín, Luz Patricia Correa, ahora la chiva será símbolo de que es posible regresar. 

La chiva visitará periódicamente a las familias y estará cargada con semillas, abono, fertilizantes, ladrillos, cemento y tejas, entre otros materiales para los proyectos productivos.

Esta idea hace parte del Plan de Retorno Colectivo a San Carlos, que busca el restablecimiento de derechos de la población que se desplazó de este municipio a Medellín.

 

Tomado de: RCN Radio, http://bit.ly/pdJIKc

octubre 14, 2011

El difícil retorno de los desplazados del Oriente antioqueño

Los campesinos desplazados que solos o apoyados por el Estado deciden retornar enfrentan varias dificultades. Los impuestos y servicios adeudados les impiden un regreso digno.

Foto: Semana // Los desplazados de Antioquia tienen unas difíciles condiciones para el retorno.

Alcaldías sin recursos económicos para invertir en reparación de vivienda y proyectos productivos; programas estatales que son insuficientes; solicitudes de condonaciones de impuestos que no se admiten; y ventas de propiedades a bajo precio para cancelar deudas con el Estado, son algunas de las vicisitudes que deben afrontar los campesinos que pretenden regresar a sus tierras luego de más de 10 años de desplazamiento forzada.

Ese tipo de dificultades las están afrontando en Antioquia muchos de los labriegos que han retornado a sus parcelas en la subregión del Oriente, una de las zonas del departamento con más índices de expulsión en la última década. Según cálculos de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento Forzado (Codhes), entre 2000 y 2004 el número de personas desplazadas de manera forzada por razones del conflicto llegó a 53 mil personas.

Un amplio porcentaje de esos desarraigados son de origen campesino, lo que significa que sus intenciones de retorno están ligadas al campo y a las posibilidades de reactivar sus labores productivas. Algunos ya han regresado estimulados por programas estatales como Retornar es Vivir, liderado la Agencia Presidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional (Acción Social) y que reporta un retorno de por lo menos 68.000 personas al Oriente antioqueño. 

Sin embargo, el alcalde Nelson García de Granada, asegura que ese tipo de programas no es suficiente: “Acción Social no ha podido reparar a las personas que retornan. No solamente en Granada sino en todo el Oriente. Han ayudado a mitigar las necesidad, pero no a darles el respiro necesario y digno para retornar”. 

Para atender este tipo de reclamos, el programa Retornar es Vivir ha sido complementado con un programa adicional conocido como Incentivo al Retorno y a la Reubicación. Con él se busca que el regreso de los campesinos desplazados a sus parcelas se dé en condiciones dignas, a partir del deseo de los afectados para poder avanzar en el derecho efectivo para que se inicien procesos de reparación integral y colectiva en estas comunidades.

En Granada, por ejemplo, ya se han registrado 1.448 familias que tienen el propósito de empezar a sembrar fríjoles, maíz, cuidar las gallinas los cerdos y las vacas que perdieron hace 10 años, cuando tuvieron que abandonar la localidad por amenazas de paramilitares y guerrilleros. Lo que se pretende con este programa es generar la sensación de arraigo entre los retornados. 

Pese a las buenas intenciones que tienen este tipo de programas institucionales, los campesinos siguen teniendo miedo, ya no por la presencia de grupos armados, sino por el futuro de sus parcelas y sus actividades productivas, pues hay problemas que aún no se resuelven, entre ellos las deudas generadas por el no pago de los servicios públicos y el impuesto predial durante los años de su ausencia forzada.

Ese tipo de vicisitudes la padecen Gilberto Antonio Guarín y su esposa Aura Rosa López. Ambos decidieron retornar al municipio de San Carlos sin la ayuda de la Alcaldía ni de Acción Social. Solos emprendieron el regreso a su finca ubicada en el paraje La Holanda, de donde huyeron hace diez años cuando los paramilitares decidieron instalarse allí.

Cuenta Aura Rosa que en el 2001 mataron a su sobrino y los autores del crimen, hombres de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), afirmaron que como a él, iban a matar a todos los que se quedaran. El pequeño caserío fue abandonado en poco tiempo.

Gilberto Antonio Guarín, Aura Rosa y sus dos hijas se fueron para Medellín, donde vivieron dos años; luego se trasladaron a Puerto Berrío y, posteriormente, a Puerto Nare. A finales de mayo de este año tomaron la decisión de regresar a su parcela en San Carlos, pues habían escuchado que la situación estaba muy tranquila, había más seguridad y hasta podrían recibir ayuda de vivienda.

Cuando esta familia llegó a La Holanda no había casi nadie allí, su casa estaba en el piso y no tenían donde vivir. Sus dos hijas consiguieron un préstamo y con la plata que les dieron construyeron una pieza para todos. La idea era empezar de nuevo y Gilberto cultivó una huerta casera para tener algo que comer. Sembró yuca, tomate, maíz y cebolla. 

Pero no contaban con las deudas de los servicios públicos y del impuesto predial. El labriego busco ayuda y después de mucho rogar le anularon la deuda de los servicios públicos, que ascendía a 200 mil pesos. Con lo que no ha podido es con el predial. Según Aura Rosa, “la deuda es muy grande, es por eso que nadie nos dice cuánto es. Tampoco nos van ayudar para que no tengamos que pagarla, lo que ellos no saben es que nosotros no tenemos plata, apenas tenemos nuestra huerta que nos alcanza para comer”. 

Francis Alexander García, quien hace parte de la Asociación de Víctimas de Granada (Asovida), tiene una visión muy pesimista de los retornos “Ese proceso ha sido fatal”, afirma. “Al principio parece un sueño lo que nos pintan, pero la realidad es completamente distinta. Las vías para ir a las veredas están abandonadas y la mayoría tienen derrumbes. Las casas están caídas y no hay plata para repararlas”. 

En cuanto a los proyectos que tienen la Alcaldía y la Gobernación, García dice que tampoco hay mucho para hacer: “La Gobernación empezó un programa para pintar las casas y lo único que pintaron fue el coliseo”. 

Los proyectos productivos son, a su juicio, otra falencia en el proceso de retorno y pone como ejemplo lo que ocurre en la vereda Santa Ana: “Allí, la gente no tiene nada que comer, sólo tienen panela”. A estas dificultades se les suman los problemas con el pago de los servicios públicos y el impuesto predial. Francis afirma que existe un gran porcentaje de población desconectada porque no tienen plata para pagar y “los que han tenido con qué pagar el impuesto y los servicios quedan quebrados luego para empezar su nueva vida”.

El caso de Manuel, quien pidió no ser identificado plenamente, representa el extremo de las dificultades que han afrontado algunos de los retornados. Luego de huir de Granada en el 2001 por la constante presencia de paramilitares y guerrilla, decidió volver en el 2009 y reconstruir su vida. 

Una vez en su parcela, le anunciaron que tenía deudas muy grandes por no haber pagado los servicios públicos y el impuesto predial durante su ausencia forzada. Manuel se había confiado de una supuesta decisión que se tomó en el Foro energético que hubo en el 2005 en el Oriente antioqueño de suspender el cobro de los servicios después de 7 años de ausencia; no obstante, le exigieron que se pusiera al día con esa deuda y con la del impuesto predial, una de las rentas municipales más afectadas por el desplazamiento forzado. Con los escasos recursos que tenía, saldó las facturas, pero al final se dio cuenta que no tenía más plata por lo que tuvo que vender la finca a bajo precio para poder sobrevivir.  

Los alcaldes del Oriente antioqueño no son ajenos a esa tragedia, pero dicen no tener herramientas eficaces para ayudar a quienes están retornando, sobre todo si se tiene en cuenta que esas administraciones dependen, en mayor medida, de los ingresos que genera el cobro del impuesto predial.

Frente a esta situación el Alcalde de Granada le explicó a Verdadabierta.com que  “hemos tratado de hacer condonaciones de intereses, pero los campesinos dicen que cómo les vamos a cobrar si ellos duraron 9 años sin producir nada”, y allí se genera entonces el conflicto entre unos y otros. El caso de esta localidad es uno de los más preocupantes de esta subregión, pues pasó de tener 19.000 habitantes a finales de la década del noventa a tan solo 4.200 en 2002, lo que ha impactado las arcas municipales en cuanto a los tributos se refiere.

Otro de los mandatarios locales preocupados por la situación es José Maximino Castaño, del municipio de San Luis: “la mayoría han vuelto porque hay mejores condiciones de seguridad y porque la Alcaldía los ha apoyado. Nosotros hemos luchado para que les condonen el pago de los servicios, pero el impuesto predial es la única entrada que tenemos”. Aquí la situación es también problemática allí, pues pasó de tener 16.000 habitantes en 1999 a 6.500 en el 2002. 

Esa misma preocupación se vive en el municipio de Cocorná. Si bien con la estrategia Incentivo al Retorno y a la Reubicación más de 1.500 personas fueron atendidas por Acción Social, la Secretaria de Hacienda Ruth María Giraldo reconoce que el problema sigue siendo el impuesto predial: “es una de las carteras morosas más rezagadas del municipio. La gente dice que como son desplazados no tienen por qué pagar, sobre todo las personas que viven en la zona rural”. 

Según la funcionaria, la deuda global del impuesto predial en esta localidad llega a los mil millones de pesos, una suma no despreciable, y pese a que la administración, conjuntamente con el Concejo, decidió crear un programa de incentivos con descuentos para el pago de este tributo, nadie ha pagado lo que debe. Además, como no hay nada que reglamente ni los descuentos, ni los incentivos, la deuda sigue creciendo.

Una de las alternativas que se está comenzando a discutir en el Oriente antioqueño para subsanar este tipo de obstáculos es la de la reparación administrativa para los municipios, que ha sido planteada por el Alcalde de Granada. Según él, las localidades no han recibido nada ni por la pérdida de la economía, ni por el pago de impuestos por razones del conflicto armado y los desplazamientos forzados que provocó en años pasado.  

Los afectados coinciden en advertir que mientras no se superen ese tipo de obstáculos, el retorno de los desplazados se hará cada vez más difícil y el impacto de los programas institucionales se quedará corto. Hay allí un reto para la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, pues muchos esperan que su aplicación le pueda garantizar a cientos de familias desplazadas un retorno seguro a sus parcelas y una progresiva recuperación de sus actividades económicas.

 

Tomado de: Verdad Abierta, http://bit.ly/oI7OEG

octubre 13, 2011

Retorno que lleva a la esperanza en el Oriente antioqueño

Archivo | Retornar es vivir reparó a 11.208 familias del Oriente antioqueño. Por su parte, Incentivo al Retorno beneficiará a 60.000 más en el resto del país.

El programa Retornar es vivir invertirá 10.000 millones de pesos en restitución de tierras a familias víctimas del desplazamiento en el Oriente antioqueño.

La principal estrategia de esta iniciativa es intervenir en aspectos como salud, educación, alimentación, atención humanitaria, reunificación familiar, ingresos, entre otros servicios, que apoyen a comunidades en situación de desplazamiento.

Este fue el punto clave tratado en la versión número 50 de los Acuerdos para la Prosperidad presentado por Acción Social. El evento se efectuó el pasado fin de semana en Cocorná (Antioquia).

Temas como atención básica integral, seguridad, prevención y protección, tierras y territorios, fueron trabajados en las mesas temáticas desarrolladas durante los Acuerdos.

Hasta el momento van reportadas en el Oriente antioqueño 11.208 familias desterradas. Por eso, la inversión para el programa en esta región será de 10.000 millones de pesos.

Municipios como San Carlos, San Rafael, Cocorná, Granada, San Luis y San Francisco serán los más beneficiados.

Según estadísticas del Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder), Cocorná, es uno de los municipios del departamento más golpeados por la violencia, con una deserción del 50 por ciento de la población.

Ahora, gracias a la iniciativa de Acción Social, la Gobernación de Antioquia, y las alcaldías de los siete municipios favorecidos en el Oriente, miles de víctimas del desplazamiento podrán retomar sus labores cotidianas.

Hasta el momento cerca de 42 mil personas han regresado a sus tierras o han sido reubicadas en estos siete municipios.

Otras 34.931 familias de los departamentos de Bolívar, Caquetá, Cauca, Casanare, César, Chocó, Córdoba, Cundinamarca, Guaviare, La Guajira, Magdalena, Meta, Nariño, Norte de Santander, Putumayo, Risaralda, Santander, Sucre y Valle del Cauca, también serán restituidas.

El Incentivo al Retorno y la Reubicación Rural es otra de las ayudas de Acción Social para los desplazados. La inversión será de 420.000 millones de pesos en diferentes lugares del país.

 

Tomado de: El Colombiano, http://bit.ly/qfGmkn

octubre 12, 2011

“Familias en su tierra” fortalece el retorno de familias al Oriente antioqueño

Acción Social ya desarrolló jornadas de inscripción de las familias para acceder a este incentivo al retorno. Ya hay 10 mil hogares preinscritos y la meta es que este año la cifra llegue a 20 mil familias. 

Uno de los temas que marca la agenda de los municipios del Oriente antioqueño es el retorno de campesinos, que se viene dando de manera masiva en los últimos años. Esta situación incluso está generando inconvenientes en varias localidades.

Con el fin de consolidar los procesos de retorno de familias víctimas del desplazamiento forzado que se vienen registrando en el Oriente antioqueño, la Agencia Presidencial Acción Social presentó el programa “Familias en su tierra”, iniciativa que nace en el marco de la Ley de Justicia y Paz.

La presentación fue hecha por el propio presidente de la República, Juan Manuel Santos, durante la realización de la versión número 50 de “Acuerdos para la prosperidad”, que tuvo lugar el pasado sábado en el municipio de Cocorná, donde precisamente se registran, desde hace varios años, retornos masivos de campesinos.

Según el Primer Mandatario, una de las prioridades de su gobierno la constituye la reparación a las víctimas del conflicto armado y el retorno de los desplazados a sus tierras es quizás la más importante de dichas reparaciones. “Parte fundamental de la política es que el desplazado retorne y pueda vivir una vida digna. Debemos generar en el país una mentalidad reparadora, después de tantos años de violencia”, aseguró Santos.

De acuerdo con el alto consejero presidencial para la Acción Social, Diego Molano Aponte, “Familias en su Tierra” destinará en los próximos tres años más 420 mil millones de pesos, con los que se busca beneficiar a cerca de 60 mil familias. El Programa tiene como componente principal el acompañamiento de dos años a las familias retornadas y la entrega de una ayuda económica por valor de 200 mil pesos a cada grupo familiar beneficiario, el cual será entregado cada dos meses.

Asimismo, a través de Acción Social se entregarán insumos y materiales para mejoramiento de vivienda; elementos necesarios para adelantar un proyecto de seguridad alimentaria y se apoyarán ideas productivas de los campesinos retornados.

“El retorno es el triunfo de todos, el retorno representa la unidad nacional, porque  participan las entidades gubernamentales, la empresa privada, la Fuerza Pública y la sociedad civil, todos unidos para acompañar el regreso a casa de estos colombianos que sufrieron por el desplazamiento forzado. Es la oportunidad para que estas familias venzan las trampas de la pobreza”, estimó al alto consejero presidencial para la Acción Social, Diego Molano Aponte.

Oriente antioqueño, región de retornos

De acuerdo con la Agencia Presidencial Acción Social, cerca de 55 mil personas que habían sido desplazadas por la violencia en el Oriente antioqueño han retornado a sus municipios en los últimos cuatro años.

Ante la magnitud de los retornos, que llegó incluso a colapsar la capacidad de respuesta de los municipios, Acción Social creó el programa “Retornar es vivir”, a través del cual se priorizó la atención en seis municipios de esta subregión: San Francisco, San Luis, San Carlos, Cocorná, Granada y San Rafael. En una primera fase, desarrollada en 2009, se logró identificar cerca de 29 mil personas retornadas a estos municipios. Lo anterior muestra que el Oriente antioqueño es la subregión de Antioquia donde más se registran retornos. De ahí el interés del Gobierno Nacional de apoyar estos procesos, a fin de que puedan redundar en la reconstrucción del tejido social y la consolidación de la seguridad de una zona que vivió, como pocas otras, los efectos del conflicto armado.

 

Tomado de: EL Mundo, http://bit.ly/prW5lm

octubre 11, 2011

Cincuenta familias desplazadas recibieron casa en Cocorná

Foto: Dairo Correa en www.flickr.com

De manos del Presidente de la República, Juan Manuel Santos, y de la Ministra de Vivienda, Ciudad y Territorio, Beatriz Uribe Botero, 50 familias desplazadas del municipio de Cocorná en Antioquia, recibieron su vivienda propia, completamente gratis.

Cada casa tuvo un costo de 16 millones 500 mil pesos, de los cuales el Ministerio a través de Fonvivienda aportó en subsidios familiares 15 millones y VIVA de la gobernación de Antioquia, un millón 500 mil pesos. En total para esta entrega se invirtieron 820 millones de pesos.

Las casas están ubicadas en la urbanización Altos de Sofía de Cocorná. Las familias beneficiarias habitaban en zonas de alto riesgo del municipio y 13 de ellas están vinculadas a la Red Unidos.

“Gracias a los aportes del Ministerio de Vivienda y de la gobernación de Antioquia, logramos financiar estas casas, sin que los hogares tuvieran que poner un solo peso. Apoyar a estas familias para conseguir su vivienda, es una gran prioridad de esta locomotora”, dijo la ministra Uribe Botero.

Antes de que termine el año, se entregarán 205 viviendas más para población en situación de desplazamiento en otros dos proyectos que se adelantan en el municipio.

 

Tomado de: La FM de RCN, http://bit.ly/pU4W4V