Fernando Gaviria lleva en sus venas la afición por el ciclismo

Su papá fue ciclista en los años 80 y su hermana corrió en los Olímpicos de Londres.

Gaviria, el único bicampeón mundial de pista de Colombia. / Foto: http://www.uci.com.

Al fondo de la casa, ubicada en el barrio Villa Laura (La Ceja, Antioquia), se ve una bicicleta pequeña exhibida como trofeo. Es azul, con manubrio niquelado, galápago negro, llantas blancas y solía lucir ruedas auxiliares cuando montaba Fernando, el menor de la familia Gaviria Rendón. “Pero un día le quité las rueditas, el niño se montó y se mantuvo hasta el final de la cuadra. ¡Sin caerse! Al fin y al cabo somos una familia de ciclistas”, recuerda José Hernando Gaviria, padre del bicampeón mundial juvenil de pista.

La bicicleta la compró por Juliana, su hija mayor y quien participó en las pruebas de pista de los recientes Juegos Olímpicos en Londres. Ella tenía unos 5 años cuando vio pasar por la cuadra a un vecino sobre una bicicleta. “Yo estaba hablando en una cabina de teléfono y se me perdió la niña. Había salido detrás de la bicicleta y la encontré en la casa del dueño viéndola. Entendí que también le gustaba el tema. Entonces compré la bicicletica. En ella aprendieron a montar Juliana y Fernando, y ahora véalos. Por eso la guardo como un tesoro”, dice el papá, quien alcanzó a correr un Clásico RCN mientras estudiaba tecnología industrial en el Politécnico de Medellín, a 41 kilómetros de La Ceja.

El premio más grande que recibió don José Hernando en su carrera ciclística fue una camiseta, un pantalón y un par de tenis que le otorgó la organización de la Clásica del Oriente por haber terminado la etapa a pesar de las fracturas de mano y dedo.

En ese entonces ya llevaba a Fernando a que lo viera. “‘Qué hubo pues, pa… ¿por qué se quedó?’, me reclamaba el niño cuando me rezagaba. De regreso a la casa me decía: ‘Pa, yo quiero ganarme un Tour de Francia’”, recuerda el padre, que de cariño llama a sus hijos Los Caremicos.

Fernando —y también Juliana— se dedicó al patinaje por dos años, pero hace cuatro y medio prefirió el ciclismo como oficio, como lo hicieron su padre y su hermana. En el mundo de los escarabajos rendía y competía más. Incluso, por poco pierde décimo en el colegio La Paz, por inasistencia, y un día volvió como campeón de un nacional y le notificaron que había perdido educación física. “¡Un bicampeón mundial de ciclismo que pierde educación física! Irónico, ¿no?”, se burla José Hernando, ahora dedicado a la docencia en el colegio La Paz, junto con la madre de sus hijos, María del Carmen Rendón.

Ahora Fernando estudiará su último grado en el instituto Ferrini, en donde aceptaron su situación y el cual podrá jactarse de tener entre sus alumnos al primer colombiano en adjudicarse dos medallas de oro en un Mundial Juvenil de pista (en la mádison junto al bogotano Jordan Parra y en el ómnium). No importa que no vaya a clase. Si sigue ganando así, Colombia entera lo encubrirá.

Fuente: El Espectador.

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